Trastorno de ansiedad por separación, niña llorando.
Consejos

¿Llora tu bebé cuando te alejas de él? Cómo ayudar a su hijo con trastorno de ansiedad por separación

Las palabras «trastorno de ansiedad por separación» a menudo se usan durante los primeros años de la infancia. A medida que los niños se vuelven más conscientes de su entorno, luchan por separarse de los cuidadores. Un niño pequeño que alguna vez hizo la transición a una niñera o guardería con facilidad grita y llora cuando el cuidador se va. Aunque es difícil para el cuidador ser testigo, esta parte del desarrollo infantil es bastante común y hay formas de facilitar estas transiciones y controlar el trastorno de ansiedad por separación.

Situaciones comunes

El palabras simples, el trastorno de ansiedad por separación se puede ver en situaciones como, mi bebé llora cuando:

  • lo dejo en la guardería
  • no me ve en el cuarto junto a él
  • llegamos a una fiesta y alguien más lo carga

¿Le suenan conocidas estas situaciones? ¡Tranquila! Es una etapa normal y se llama etapa de la permanencia de objeto. Se desarrolla usualmente entre los 4 y 7 meses. Antes de los 4 meses lo único que existe en el universo de su bebé es lo que él puede ver. El el momento que usted sale del campo visual de su bebé, usted ya no existe para él.

Permanencia de objeto

¿Qué pasa entonces después de los 4 meses? El niño desarrolla la permanencia de objeto, él ya sabe que mamá existe aunque no pueda verla. Al no verla, el bebé va a tratar de llamarla con su llanto. No todos los bebés desarrolla este comportamiento, pero sí una gran mayoría.

Para lo que los padres no siempre están preparados es para el regreso de la ansiedad por separación en los «niños grandes». Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, el trastorno de ansiedad más frecuente entre los niños menores de 12 años.

Si bien algunas lágrimas en el momento de la entrega y las crisis después de la escuela son bastante comunes entre los niños y no deben dar señales de alerta, los síntomas del trastorno de ansiedad por separación son motivo de preocupación. El rechazo escolar, los trastornos del sueño y la angustia excesiva, cuando se enfrentan a la separación, pueden afectar negativamente la vida cotidiana de un niño.

Síntomas del trastorno de ansiedad por separación

La característica definitoria del trastorno de ansiedad por separación es el miedo o la ansiedad excesiva con respecto a la separación del hogar o las figuras de apego. Este miedo o ansiedad excede lo que se espera del individuo dado su nivel de desarrollo.

Los niños y adolescentes con trastorno de ansiedad por separación experimentan al menos tres de los siguientes síntomas:

  • Angustia excesiva recurrente al anticipar o experimentar la separación del hogar o figuras de apego (padres u otros cuidadores)
  • Preocupación excesiva y persistente por perder una figura de apego o un posible daño por enfermedad, accidente, desastre o muerte.
  • Preocupación persistente por experimentar una separación inesperada de una figura de apego (secuestro, accidente, enfermarse)
  • Negarse a salir o alejarse de casa, incluso a la escuela u otras actividades, por temor a la separación.
  • Miedo excesivo a estar solo o sin figuras de apego.
  • Negarse a dormir fuera de casa o irse a dormir sin estar cerca de una figura de apego
  • Pesadillas sobre la separación.
  • Quejas físicas que incluyen dolores de cabeza, dolores de estómago y / o vómitos cuando está lejos de las figuras de apego

Los síntomas del trastorno de ansiedad por separación en niños y adolescentes duran al menos cuatro semanas y causan angustia significativa. El rechazo escolar es común en niños y adolescentes que luchan con el trastorno y puede dar como resultado una asistencia escolar deficiente y un funcionamiento académico deficiente. El trastorno de ansiedad por separación también puede afectar las relaciones sociales y las relaciones familiares.

Los niños con trastorno de ansiedad por separación tienden a seguir a los padres en la casa, tienen dificultades para jugar o estar solos, y tienen dificultades para acostarse. A menudo requieren que un padre o cuidador se quede con ellos cuando se duermen. También suelen dirigirse a la habitación de los padres cuando se despierten durante la noche.

Cómo los padres pueden ayudar a los niños con trastorno de ansiedad por separación en el hogar

Hay cosas que los padres pueden hacer para ayudar a los niños a controlar sus sentimientos de ansiedad. El apoyo de los padres juega un papel clave para ayudar a los niños a aprender a sobrellevar la situación de forma independiente. Pruebe estas estrategias en casa para ayudar a su hijo a tener éxito fuera de casa:

Para bebés

  • Libro de fotos en los que se ve el bebé y mamá o papá con él en actividades diarias. Está comiendo. Jugando. con mamá. Viendo TV con papá. Etc. Vea este libro a diario con él, así cuando usted no está, la persona que lo está cuidado puede hacer lo mismo.
  • Jugar con él: ¿Dónde está mamá? El juego cuando nos tapamos los ojos o nos escondemos detrás de un sillón y el bebé se divierte mucho jugando con nosotros. Así el bebé entiende que aunque no vea a mamá, ella va a regresar después.
  • Si su bebé llora cuando va a una fiesta familiar. Trate de llegar usted de primero, no de último. Si llega de primero, el bebé tendrá tiempo para ambientarse, y podrá ver a las personas conforme van llegando poco a poco.
  • Si alguien esta cargando a su bebé y este da señales de querer regresar con usted, tómelo de inmediato, no espere a que empiece a llorar.

Para niños un poco más grandes

  • Haga un plan para ayudar a su hijo a hacer la transición a la escuela por la mañana (llegue temprano, actúe como ayudante del maestro antes de que lleguen los otros niños, haga algo de ejercicio en el patio antes de que suene la campana)
  • Ayude a su hijo a replantear los pensamientos ansiosos con una lista de pensamientos positivos (incluso ayuda escribirlos en tarjetas y guardarlos en la mochila)
  • Escriba notas de lonchera diarias que incluyan frases positivas
  • Evitar la sobre programación. Concéntrese en el tiempo de juego, el tiempo de inactividad y los hábitos saludables de sueño.
  • Alerte a su hijo de los cambios en la rutina con anticipación.
  • Empatizar con su hijo y comentar sobre el progreso realizado