Niña llorando. ¿Porqué mi hija se porta mal cuando llego a casa?
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¿Porqué mi hija se porta mal cuando llego a casa?

Llego a casa después de 8 horas de trabajo, más los minutos que se alargan en las presas de camino, con el primer pensamiento de finalmente llegar a descansar. Sin embargo, a los pocos minutos de haber llegado, mi hija comienza a abalanzarse sobre mí, a saltar; toma mi cara y comienza a gritar “¡papá, papá, papáaaa!” como si fuera el coro de una canción que no tiene fin. ¿Por qué mi hija se porta mal cuando llego a casa?

Sus sentimientos se vuelven más perceptivos y es más probable que su risa se vuelva llanto más rápido que lo usual. Todo esto se convierte en una bomba de estrés para mí, que junto al cansancio termina en una discusión donde mi esposa, molesta, lleva a nuestra hija a la otra habitación. Lo que debía ser un momento en familia termina siendo yo en una habitación viendo televisión, mientras mi esposa trata de consolar a nuestra pequeña. Esto es de todos los días mi ,hija se porta mal cuando llego a casa

Esta es una situación que tiende a ser un poco recurrente en nuestras vidas, y me pregunto, ¿qué estaré haciendo mal? Cuando todo lo que pasa es que nuestra hija todavía no sabe cómo expresar sus emociones y sentimientos, además que como padres no tenemos siempre presente la inteligencia emocional (IE) de ella, y la nuestra. Resulta que los niños y niñas tienden a guardar las emociones más fuertes cuando mamá o papá llega finalmente a casa, lo que va ligado a la IE.

¿Qué es la inteligencia emocional y cómo funciona cuando mi hija se porta mal?

“La capacidad para supervisar los sentimientos y las emociones de uno mismo y de los demás, de discriminar entre ellos y de usar esta información para la orientación de la acción y el pensamiento propios” (Salovey y Mayer, 1990)

En otras palabras, la inteligencia emocional va orientada a la comprensión que tenemos hacia nuestras propias emociones, principalmente. La manera en que reaccionamos a estas, cómo tomamos decisiones y logramos regularlas de la mejor manera.

Asimismo, entender la inteligencia emocional resulta un factor indispensable para el crecimiento integral de nuestros hijos e hijas. Una ausencia de esta enseñanza puede afectarles en entornos de interacción en grupos sociales a futuro, por ejemplo.

¿Qué puedo hacer cuando mi hija se porta mal?

El conocimiento, el control y la comprensión son los tres puntos vitales para poder ayudar a los niños y niñas a manejar su inteligencia emocional de la mejor manera. Esto producirá formas de expresarse y comunicarse más efectivas conforme avanzan en su crecimiento. Y así podemos reducir el comportamiento de que mi hija se porta mal cuando llego a casa.

Los padres y madres tienen el deber de ayudarlos a controlar y enseñarles a identificar la emoción que están pasando. Que el niño o la niña aprendan a identificar qué sienten y expresarlo desde pequeños mejorará diversas capacidades desde temprana edad.

Por otro lado, la ansiedad por separación se puede ver involucrada en estas reacciones al ver a mamá o papá hasta el final del día. La ansiedad por separación se trata de una etapa del desarrollo, que no todo niño o niña presenta, provocada por la ansiedad de separarse de su cuidador primario (madre, padre o ambos). Al no entender el motivo de la separación sienten que será algo eterno, cuando realmente sólo se trata de par de horas. Las lágrimas, gritos y demás, serán su forma de expresar ese sentimiento; por esa razón actúan de formas parecidas a como se menciona en el inicio. Su reacción nace del punto de haber extrañado durante todo el día a papá o a mamá, se necesita empatía para entenderlo.

De esta forma, al no poder comunicarse con nosotros por medio de palabras, tienen que recurrir a otros métodos, usando sus emociones y transmitiéndolas a como ellos crean que lo más apropiado. Esta es su forma de hacernos entender cómo se sienten. Y en este punto, la empatía se convierte en una necesidad constante por parte de los padres, esto para generar un ambiente óptimo para el niño o la niña.

Entonces, por parte de los padres, se necesita un entendimiento completo sobre la inteligencia emocional, y las variables que esta puede contener. La identificación es esencial para que logren sentir un acompañamiento, comprensión y el contacto son factores que ayudaran a controlar las situaciones de una mejor manera. Un acompañamiento adecuado y comprensión que se den en los primeros años marcará un punto importante en su desarrollo, mejorará la estabilidad y confianza del niño o la niña, y finalmente mejorará el ambiente familiar.

La evidencia muestra que el desarrollo emocional forma parte de la arquitectura del cerebro de los niños y niñas; es moldeado por el ambiente en el que crecen. Particularmente, se ve impactado por las relaciones que mantienen con sus cuidadores y otros adultos que juegan papeles significativos en sus vidas.  

A modo de resumen, el rol de los padres en este tema se basa en brindarles a sus hijos e hijas:

  • Conocimiento sobre lo que están sintiendo en ese momento
  • Enseñarles a tener un control sobre esas emociones
  • Y comprensión por parte de mamá y papá sobre lo que está sintiendo y experimentando

Contrólese y comprenda, así nunca más deberá decir mi hija se porta mal cuando llego a casa.